Quién soy · agente de seguros en Monterrey

Vine por quince días.

Llevo diecisiete años aquí y doce de agente de seguros. Esta es la parte que normalmente no te cuentan de la persona que te va a vender una póliza.

Ludovic Xavier Mary Fontaine · Agente de seguros independiente · Cédula CNSF H409699
Xavier Fontaine, agente de seguros en Monterrey, trabajando en su laptop
Cómo llegué a esto

En 2009 aterricé con diez mil pesos y ropa para quince días.

Venía a la boda de un amigo y a echarle una mano con un restaurante que apenas abría.

No agarré el vuelo de regreso.

A las pocas semanas andaba con una chica. Hoy es mi esposa y la mamá de mis tres hijos. Por quedarme con ella, las semanas se volvieron meses, y los meses año y medio en ese restaurante.

Luego di clases de francés. Alianza Francesa primero, después la escuela de idiomas de la UANL en Mederos. Quería ser el mejor profesor de francés de la ciudad. Lo que descubrí es que el techo del ingreso ya estaba puesto y no dependía de qué tan bueno fuera.

Me fui a vender vinos y licores a hoteles, restaurantes y centros de convenciones. Me iba bien.

Hasta que mi jefe me pidió empezar a vender a antros. Después a lugares que ya no eran ni restaurantes ni antros.

Renuncié. Sin otro trabajo en la mano. Me puse a buscar dónde ganar bien sin vender vicios.

La vuelta

Dos personas me lo dijeron en la misma semana.

Alguien me sugirió ser agente de seguros. Fui a preguntarle a mi propia agente — tenía un gastos médicos con ella. Me dijo que era una profesión noble, que ayudas mucho, y que veía en mí lo necesario.

Días después me chocaron por alcance cerca del puente de Miravalle. Mientras esperábamos a los ajustadores, la señora del otro carro — que no sabía nada de mí ni de en qué andaba — me dijo que yo sería buen agente de seguros.

Fui a dos entrevistas. En la primera todo era dinero, dinero y más dinero. Me fui a la otra.

Verano de 2014: empecé como agente. Ese mismo año volví a dar clases de francés a las siete de la mañana, porque de agente no tienes un peso de ingreso fijo y en mi casa se cenaba todos los días.

En 2016 solté las clases por completo.

«Uno nunca conoce el futuro, pero creo que será el último trabajo de mi vida.»
Lo que he dicho no

Dos veces me costó dinero. Las dos las volvería a decir.

Un administrador me pidió comisión por debajo de la mesa

Un cliente grande, al que aseguraba desde hacía años. Dije que no.

La póliza se renovó con otro agente y yo la perdí. No me arrepiento: simplemente no era un negocio en el que quisiera estar.

Le he dicho a clientes que no contraten conmigo

Gente que ya tenía un plan de ahorro para el retiro y quería abrir otro. Cuando vi que su prioridad debía ser otra cosa — un fondo de emergencia, otra inversión — se lo dije.

Perdí la venta y gané un cliente que hoy me manda referidos.

Lo que reviso

Cosas que casi nadie revisa, y que cambian el resultado.

  1. Tu régimen fiscal, antes de recomendarte un plan de retiroSi estás en RESICO no puedes aplicar la deducción del artículo 151 de la Ley del ISR. Es información pública y aun así se venden planes de retiro sin revisarlo, con el argumento fiscal por delante. Yo reviso el régimen primero. A veces la conclusión es que el plan no te conviene todavía.
  2. El expediente que el médico no quería entregarUna clienta necesitaba un informe médico para su reembolso. El consultorio no lo soltaba. Me subí al carro y fui por él. No le di seguimiento por WhatsApp: fui.
  3. Tu carátula completa, no el precioDeducible, coaseguro, tope, tabulador, red, antigüedad. Seis renglones que casi nadie te explicó cuando firmaste y que deciden cuánto sale de tu bolsa el día que pasa algo.
Xavier Fontaine atendiendo a un cliente por teléfono
El día que pasa algo no marcas a un conmutador. Me marcas a mí.
Por qué los gastos médicos

No sé más por ser europeo. Me estrellé primero.

Crecí en un país donde la atención médica venía por default. Nunca pensé en un deducible en mi vida.

Llegué a un lugar donde una cirugía cuesta lo que un coche.

De ahí sale mi obsesión con los gastos médicos mayores. No de un argumento de venta — de un susto propio.

«En Francia, si te equivocas, te lo dicen en la cara. En México encuentran formas de decirlo sin decirlo.»
Tuve que aprender a decir la verdad sin filo. Todavía la digo.
Xavier Fontaine, agente de seguros de origen francés radicado en Monterrey
Dónde estoy hoy

Doce años, y una cartera que se hizo de referidos.

12 años
en el sector, con claves propias — no opero por promotoría
más de 330
clientes y familias que acompaño hoy
más de 550
pólizas activas
H409699
Cédula CNSF tipo B · vigente al 11 de marzo de 2029

Me ha tocado acompañar siniestros de unos cuantos miles de pesos y siniestros de millones.

«Estoy cansado de buscar clientes nuevos. Prefiero atender bien a los que ya tengo.»

Vivo de que mis clientes me recomienden. Eso me obliga a que te vaya bien, no a que firmes.

Lo que creo

La verdadera riqueza no es tener mucho. Es tener libertad.

Un seguro bien armado no te hace rico.

Te compra la libertad de que un mal año no se convierta en veinte años de deuda. Y la tranquilidad de saber qué va a pasar, antes de que pase.

Eso es lo que vendo. No más.

Xavier Fontaine, asesoría de seguros en San Pedro Garza García
Platiquémoslo

Si quieres claridad sobre lo que ya tienes, te lo reviso.

Sin costo, sin compromiso y sin que tengas que cambiarte de compañía. Si tu póliza está bien, te lo digo y no te cobro por saberlo. Si no lo está, te enseño exactamente dónde y tú decides.

Estaré al pendiente.