Gastos médicos
Deducible
La primera parte del gasto que pagas tú antes de que la aseguradora ponga un peso.
Lo que casi nadie sabe: aplica por cada padecimiento, no una vez al año. Si en el mismo año te operan del apéndice y luego te fracturas, son dos deducibles.
Gastos médicos
Coaseguro
El porcentaje que te toca pagar de lo que queda después de descontar el deducible. No antes.
Ejemplo: evento de $200,000, deducible de $25,000, coaseguro de 10%. El 10% se calcula sobre $175,000, no sobre $200,000. Son $17,500, no $20,000.
Gastos médicos
Tope de coaseguro
El máximo que puedes pagar de coaseguro por un mismo padecimiento, aunque el evento se dispare.
Este es el renglón que salva a la familia. Sin tope, un 10% sobre un cáncer de dos millones son casi $200,000 de tu bolsa. Con un tope de $70,000, son setenta mil. Revísalo antes que el precio.
Gastos médicos
Suma asegurada
El techo. Lo máximo que la aseguradora paga por padecimiento y por año.
Ojo con el tiempo: una suma que alcanzaba hace ocho años hoy alcanza bastante menos. La medicina en México sube alrededor del 14.8% al año, muy por encima de la inflación general.
Gastos médicos
Tabulador de honorarios médicos
La tabla que dice cuánto le paga tu aseguradora a cada especialista por cada procedimiento.
Aquí es donde más gente se sorprende: si tu cirujano cobra arriba del tabulador, el excedente sale de tu bolsa aunque el siniestro haya procedido perfecto. Pregúntalo antes de la cirugía, no en la caja.
Gastos médicos
Red hospitalaria
La lista de hospitales con los que tu aseguradora tiene convenio.
Dentro y fuera de red no cuesta igual. Fuera de red el coaseguro sube y a veces se va a reembolso en vez de pago directo. Vale la pena saber cuáles de Monterrey y San Pedro tienes dentro.
Gastos médicos
Preexistencia
Un padecimiento que ya tenías antes de contratar la póliza — diagnosticado, tratado, o con síntomas documentados.
No se declara sola. Si no la declaras y la aseguradora la encuentra después, puede rechazar el siniestro. Declararla casi siempre es mejor negocio que esconderla.
Gastos médicos
Periodo de espera
El tiempo que tiene que pasar desde que contrataste para que ciertos padecimientos queden cubiertos.
Ejemplos típicos: parto, hernias, várices, cirugías de nariz y rodilla, padecimientos ginecológicos. Van de unos meses a dos años según el plan.
Gastos médicos
Padecimiento
La enfermedad o accidente concreto que se está atendiendo, con todos sus gastos asociados.
Es la unidad de conteo: el deducible, el coaseguro y el tope se aplican por padecimiento. Por eso importa cómo lo clasifican.
Gastos médicos
Accidente
No es «lo que se sintió como accidente». Es una definición cerrada: acontecimiento súbito, fortuito y violento, proveniente de una causa externa, que produce lesiones que requieren atención médica dentro de los 90 días siguientes.
Si falta uno de los cuatro, es enfermedad — y la enfermedad casi siempre lleva deducible. Algunas pólizas colectivas eximen deducible y coaseguro en accidente. Muchas individuales no. Confírmalo por escrito.
Gastos médicos
Carta de cobertura
El documento con el que la aseguradora le confirma al hospital que sí va a pagar. También le dicen carta pase.
Es el papel del que depende todo el día del siniestro. Sin ella, el hospital te pide garantía de pago con tarjeta. Conseguirla rápido es buena parte del trabajo de tu agente.
Gastos médicos
Pago directo y reembolso
Pago directo: la aseguradora le paga al hospital. Reembolso: tú pagas y después te devuelven.
La diferencia es de flujo, no de cobertura. En reembolso necesitas tener el dinero primero. Casi 9 de cada 10 pagos del gremio son directos, pero fuera de red el reembolso es lo común.
Gastos médicos
Continuidad o antigüedad
Los años que llevas asegurado sin interrupción, y los padecimientos que ya te reconocieron como cubiertos.
Es lo más caro que tienes y no aparece en el precio. Cambiarte de compañía la reinicia. Si estás sano y sin nada cubierto, eso casi no te cuesta. Si ya tienes un padecimiento reconocido, ahí sí pesa — y mucho.
Gastos médicos
Antigüedad vs. preexistencia
Antigüedad es tiempo a tu favor: los años que llevas asegurado. Preexistencia es historia en tu contra: lo que ya tenías antes de contratar.
Se confunden porque las dos hablan del pasado, pero juegan en equipos distintos. La antigüedad convierte tus padecimientos en cubiertos. La preexistencia los deja fuera. Si te cambias de compañía, la antigüedad se va a cero: lo que ya te cubrían puede volver a clasificarse como preexistencia. Por eso el cambio de compañía es buena idea cuando estás sano y no traes nada declarado — ahí no hay antigüedad que perder — y es la decisión más cara cuando ya tienes algo reconocido. La regla: se revisa tu historial primero, se compara precio después.
Gastos médicos
Exclusión
Lo que la póliza no cubre nunca, por contrato.
Están todas en las condiciones generales, no en la carátula. Es la sección que nadie lee y la que decide los pleitos. Si tu agente no te la repasó al vender, no te la repasó.
Gastos médicos
Renovación garantizada
La cláusula por la que la aseguradora se obliga a renovarte aunque te hayas enfermado.
Que te renueven no significa que te renueven al mismo precio. La prima puede subir por edad y por siniestralidad; lo que la cláusula te protege es de que te saquen.
Gastos médicos
Gastos procedentes
La parte del gasto que la aseguradora reconoce como cubierta, después de revisar tu caso contra las condiciones generales.
Sobre esta cifra —no sobre la factura del hospital— se calculan tu deducible y tu coaseguro.
Aplica a todo
Prima
Lo que pagas por tener la póliza. Puede ser anual, semestral, trimestral o mensual.
Fraccionar cuesta. Pagar mensual suele salir entre 5% y 10% más caro al año que pagar de contado. Si puedes anual, casi siempre conviene.
Aplica a todo
Póliza
El contrato completo entre tú y la aseguradora.
Tiene dos partes y las dos mandan: la carátula, con tus datos y tus números, y las condiciones generales, con las reglas.
Aplica a todo
Carátula
La primera hoja. Trae quién está asegurado, la suma asegurada, el deducible, el coaseguro, la vigencia y la prima.
Es la hoja que te pedimos para revisarte sin costo. Con esa sola hoja ya se ve el 80% de lo que hay que ver.
Aplica a todo
Condiciones generales
El documento largo con las reglas del contrato: qué cubre, qué no, plazos, definiciones y procedimientos.
Mandan siempre. Ni tu agente ni el ejecutivo del call center pueden prometerte algo que las condiciones generales no digan. Cuidado con quien te promete que un siniestro «seguro procede».
Aplica a todo
Contratante, asegurado y beneficiario
Contratante: quien paga. Asegurado: quien está protegido. Beneficiario: quien cobra.
Pueden ser tres personas distintas, y quién es cada quien cambia el trato fiscal y quién puede pedir cambios. Vale la pena revisarlo cuando hay divorcios, sociedades o hijos.
Aplica a todo
Siniestro
El evento cubierto que ya ocurrió: el accidente, la enfermedad, el choque, el robo.
Reportarlo a tiempo es tu obligación y los plazos vienen en la póliza. Ese es el momento en que se sabe si tu agente estaba o no estaba.
Aplica a todo
Ajustador
La persona que la aseguradora manda a documentar y valuar el siniestro.
No trabaja para ti. Trabaja para la aseguradora y hace bien su trabajo. Por eso conviene que alguien esté del otro lado documentando lo tuyo.
Aplica a todo
Endoso
Cualquier cambio a la póliza después de emitida: agregar un hijo, cambiar de auto, subir la suma, corregir un dato.
Si no está endosado, no existe. Un cambio acordado por teléfono y no endosado no te cubre. Pide siempre el endoso por escrito.
Aplica a todo
Vigencia y periodo de gracia
Vigencia: de cuándo a cuándo está viva la póliza. Periodo de gracia: los días que te dan para pagar sin perder la cobertura.
En México suele ser de 30 días. Si se te pasa, la póliza se cancela — y volver a contratar puede significar preexistencias nuevas.
Aplica a todo
CNSF
Comisión Nacional de Seguros y Fianzas. Regula a las aseguradoras y expide las cédulas de los agentes.
Todo agente serio trae cédula CNSF y te la dice sin que se la pidas. La nuestra es la H409699.
Aplica a todo
CONDUSEF
Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros. Es donde reclamas cuando una aseguradora no responde.
Es gratis y sirve. Si a un cliente nuestro le rechazan algo que creemos que sí procede, lo acompañamos hasta allá.
Aplica a todo
Agente de seguros
El intermediario con cédula que te asesora, te coloca la póliza y te acompaña en el siniestro.
Un agente independiente trabaja con varias compañías y no representa a ninguna en exclusiva. Eso le permite decirte cuando la póliza que ya tienes está bien.
Auto
Deducible de daños materiales
El porcentaje del valor de tu auto que pagas tú cuando lo reparan por un choque.
Es porcentaje, no monto fijo. Un 5% sobre un auto de $400,000 son $20,000. Bajar de 5% a 3% sube poco la prima y se siente mucho el día del golpe.
Auto
Responsabilidad civil
Lo que la aseguradora paga por los daños que tú le causes a otras personas o a sus cosas.
Es la cobertura que de verdad te puede quebrar y a la que menos atención le pone la gente. Un atropellamiento con secuelas se va a millones. Traerla en 3 millones cuesta poco más que traerla en uno.
Auto
Pérdida total
Cuando reparar el auto cuesta más que un porcentaje del valor asegurado — normalmente entre 50% y 75%.
Entonces te pagan el auto, no la reparación, y ahí importa muchísimo si lo aseguraste a valor comercial o a valor factura.
Auto
Valor comercial y valor factura
Comercial: lo que vale tu auto hoy en el mercado. Factura: lo que pagaste por él.
En autos nuevos o financiados el valor factura vale lo que cuesta: es la diferencia entre saldar tu crédito o quedarte debiendo un carro que ya no tienes.
Auto
Reparación en agencia
La cobertura que obliga a que te reparen en agencia y con refacciones originales.
Sube un poco la prima. Suele valer la pena en autos de menos de cinco años o financiados; en autos viejos casi nunca.
Retiro y vida
PPR
Plan Personal de Retiro. Un instrumento de ahorro de largo plazo con tratamiento fiscal propio.
No es una cuenta de banco. Sacar el dinero antes de tiempo tiene costo fiscal y de rescate. Se contrata para dejarlo, no para tocarlo.
Retiro y vida
Deducibilidad
La posibilidad de restar tus aportaciones de tu ingreso gravable en la declaración anual, dentro de los topes de ley.
Tiene límites y condiciones que cambian con la ley y con tu situación. Consúltalo con tu contador — nosotros te decimos cómo funciona el producto, no cómo declarar.
Retiro y vida
Valor de rescate
Lo que te devuelven si cancelas antes de tiempo un plan de ahorro o un seguro de vida con componente de inversión.
En los primeros años es bajo, a veces menor a lo aportado. No es un truco: es cómo funciona el producto. Si crees que vas a necesitar el dinero pronto, ese no es tu producto.
Retiro y vida
Suma asegurada por fallecimiento
Lo que reciben tus beneficiarios si faltas.
La cuenta honesta no es «cuánto quiero dejar», es cuánto necesita tu familia para sostener su vida los años que le faltan a tu hijo más chico para terminar de estudiar.